| CONDICIONES GENERALES DE MANTENIMIENTO Y MANEJO EN REPTILES | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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En los últimos 10 años se han producido avances impensables dentro del manejo y mantenimiento de reptiles. Ciertos protocolos y requerimientos deben ser seguidos para mantener los animales sanos en cautividad. Cabe destacar las ventajas de un enriquecimiento ambiental, procedimientos de importancia crítica (desparasitaciones cíclicas, exámenes regulares, desinfección, cuarentenas...), la importancia de los microclimas en los confinamientos, sustratos bioactivos.... Hay más de 7000 especies de reptiles con características muy variadas, provocando que los requisitos mínimos sean diferentes en función la especie seleccionada. El factor más importante para el cautiverio de reptiles es que se trata de animales ectotérmicos (requieren calor externo para mantener su temperatura corporal). Algunos reptiles son considerados estenotermos (regulan su temperatura corporal dentro de un rango estrecho de temperatura según la temperatura exterior. Sin embargo, se cree que todos los reptiles se termoregulan usando un gradiente térmico dentro de su medio. La mayoría de los aspectos de su fisiología están íntimamente ligados a su temperatura corporal, y entre ellas, su comportamiento y finalmente, su salud. El fotoperiodo es otro factor importante para la salud y reproducción de los reptiles. La reproducción estacional está influída por la cantidad de luz-oscuridad que reciben al dia. La regulación hídrica de los reptiles varía mucho de un grupo a otro, incluso en especies taxonómicamente relacionadas. En general, los reptiles de climas secos son uricotélicos (producen moléculas grandes relativamente insolubles para conservar agua en los túbulos renales). Los reptiles de ambientes acuáticos, producen las moléculas más pequeñas, produciendo urea o amoniaco para eliminar los residuos nitrogenados. Todos los reptiles tienen pérdidas hídricas insensibles a través de la respiración y de la piel, sin embargo, puede ser minimizada aportando el microhábitat adecuado. Los microambientes también facilitan el crecimiento de bacterias y hongos que compiten con las cepas patogénicas y aportan beneficios a los reptiles. La respuesta inmunitaria de los reptiles varía en función del rango óptimo de temperatura al que están sometidos. La mayor respuesta se da cuando el reptil está dentro o cerca de de su Rango de Temperatura Óptima Preferida.
Los reptiles sometidos a estrés están más predispuestos a sufrir enfermedades en cautiverio. Además, el estrés está directamente relacionado con las condiciones ambientales y el microhabitat en el que se encuentra el reptil. Aquellos ambientes con un rango deficiente de temperatura y humedad en función de la especie seleccionada, sin zonas seguras donde pueda esconderse cuando se sienta amenazado o fotoperiodos inadecuados, pueden desencadenar alguna enfermedad. La reevaluación del ambiente y su corrección debe realizarse cuando aparece cualquier enfermedad. REQUISITOS BÁSICOS A diferencia de los mamíferos domésticos, los reptiles no se han seleccionado con los años para poder ser animales domésticos. Esto junto a la necesidad de cubrir sus necesidades energéticas en cautiverio, su control de temperatura, fotoperiodo... hace que sea fácil errar en algún parámetro y tenerlo en unas condiciones inadecuadas. Todos los reptiles deben disponer de un adecuado fotoperiodo y un gradiente térmico y humedad relativa. Temperatura Hay que proporcionar un gradiente de temperatura útil a cada reptil en cautividad. Además, este gradiente térmico debe tener fluctuaciones diarias y estacionales. Las alfombrilllas eléctricas normalmente proporcionan un gradiente térmico útil para la mayoría de los reptiles terrestres. Sin embargo, no funcionan para los reptiles arbóreos o acuáticos. En los reptiles acuáticos, hay que colocar un calentador de agua sumergible. En los arbóreos, hay que colocar una luz en lo alto del terrario para proporcionar un punto caliente entre las ramas, donde ellos puedan colocarse. Una regla simple es colocar un punto caliente dentro del terrario con una temperatura cercana al límite superior de la RTOP. De esta forma ellos pueden elegir la temperatura máxima de su medio o colocarse en otras zonas con temperaturas inferiores. Se define la fuente de calor primaria como aquella que se usa para mantener una temperatura de fondo apropiada en el terrario. Para la mayoría de las personas, es la unidad central de calefacción en casa. Las fuentes de calor secundarias son aquellas que se usan para producir calor adicional en algunas zonas del terrario para proporcionar un gradiente térmico. Si aún así, no se consigue una temperatura útil para el reptil, la enfermedad se producira fácilmente. Las rocas de calor, son fuentes de calor muy usadas por los propietarios de reptiles. Estas rocas proporcionan una fuente de calor muy localizada, directamente desde el suelo hacia arriba y, generalmente, no es útil excepto por los reptiles más pequeños. Con el tiempo estas rocas, cada vez se vuelven más calientes, y los reptiles grandes frecuentemente se queman por intentar estar templados. Las mejores fuentes de calor serían las alfombrilllas de calor ajustables colocadas baja el terrario y las bombillas incandescentes colocadas a varias alturas sobre el terrario. Los calentadores de cerámica se han vuelto muy populares en estos últimos años poeque producen radiaciones calientes sin emisión de luz. Sin embargo, hay que vigilar a los reptiles enfermos (puesto que no pueden regular su temperatura corporal) y controlar y regular las alfombrillas de calor para estos animales. Otro grupo de riesgo son las serpientes macho durante la temporada de apareamiento. Los machos de pitones y boas a menudo buscan la zona más fría del terrario, sólo para estar demasiado friós y desarrollar una enfermedad bacteriana. En líneas generales, la temperatura diaria de un reptil diurno sería de 27 a 35 ºC con una zona para calentarse de 49 a 54,5ºC. Los reptiles nocturnos o de montaña a menudo lo llevan bien con temperaturas del aire diarias de 21 a 27 ºC, pero parece que se benefician teniendo un área más caliente de 32 a 35ºC dentro del terrario. La temperatura nocturna para la mayoría de los reptiles no debería bajar por debajo de 21ºC durante la temporada activa, aunque los reptiles de zonas templadas pueden a menudo tolerar temperaturas inferiores a esta por cortos periodos con accesos cortos a una fuente de calor. La experiencia dice que mantener a los reptiles durante demasiado tiempo a temperaturas de 17 a 21 ºC es potencialmente nocivo. Este rando de temperatura parece ser demasiado frío para permitir una digestión normal o una respuesta inmune normal y demasiado caliente para una hibernación normal. Los reptiles que no tienen una fuente de calor suplementaria o la ausencia de temperaturas diarias hacen que estos reptiles a menudo estén enfermos en este rango de temperatura. Las temperaturas de hibernación (brumación) para los reptiles de las zonas templadas debe ser mantenida entre los 3,8 y 15 ºC durante un mínimo de 10 semanas. Los reptiles de montaña o aquellos de climas fríos necesitan temperaturas de hibernación en el rango bajo de este intervalo y posiblemente durante un periodo superior. Por supuesto no deben ser alimentadas en este periodo de tiempo. Los reptiles subtropicales pueden hibernar a temperaturas similares pero siempre deben tener una fuente de calor. Los reptiles tropicales no deberían hibernar, pero en su lugar deberían estar expuestos a temperaturas nocturnas más bajas de las que están acostumbrados en verano y altas diurnas similares a las que tienen en verano. Típicamente, las temperaturas bajas nocturnas para los reptiles tropicales no deberían bajar de 21ºC. Fotoperiodo y calidad de la luz La cantidad de luz recibida por día o fotoperiodo es importante en los reptiles. Tanto la longitud del dia como la temperatura debe descenderse durante los meses de invernales. Si no se realiza de la forma adecuada, puede producir fallos reproductivos o enfermedades en muchos reptiles. Alguna hipótesis dicen que fotoperiodos y variaciones térmicas inapropiados producen un fallo reproductor repetitivo como resultado de una vitelogénesis anormal, con resorción crónica de la yema y finalmente granulomas o tumores ovaricos. La obesidad es otra posible secuela al fotoperiodo anormal, puesto que aquellos animales que estarían anoréxicos durante los meses invernales, no dejan de comer puesto que la luz no se ve reducida... Los temporizadores eléctricos són muy accesibles y baratos y pueden hacer que las luces sigan los ciclos naturales de los fotoperiodos o reajustarse en alguna dirección. Los reptiles colocados cerca de alguna fuente de luz natural, responden mejor a la luz natural que a la artificial. Esto debe ser considerado cuando se intente ciclar reptiles con fines reproductivos. En regla general se debería proporcionar 14 horas de luz en el verano y 12 horas en invierno. Otros autores sugieren para los reptiles de climas templados: 15 horas de luz durante el verano, 12 horas durante la primavera y otoño y 9 horas durante el invierno. Con los reptiles tropicales se exponen 13 horas en verano y 11 en invierno. La calidad de la luz es también muy importante. La luz ultravioleta es necesaria para la mayoría de reptiles para producir vitamina D3 en la piel. La vitamina D3 es necesaria para la absorción de calcio a través del tracto intestinal. Una deficiencia en luz UV, especialmente UVB, o la luz entre los 290-320 nm resulta en enfermedad metabólica ósea de origen nutricional (NMBD). La luz UVA, de longitud de onda de 320 a 400 nm no funciona para covertir la vitamina D en una molécula activa la piel, pero puede tener efectos beneficiosos en términos de comportamiento. La mayoría de cuidadores y herpetologistas experimentados creen que la luz natural es la mejor luz y puede incluso ser un requisito para los reptiles más exigentes. Humedad Proporcionar un gradiente de humedad o un refugio altamente húmedo es algo más complicado. Al hacerlo, hay que recordar que las áreas más húmedas en la jaula no deben ser creadas a expensas de la ventilación total del terrario. Si la ventilación está restringida severamente, el aire estancado contribuye al crecimiento de patógenos fúngicos o bacterianos. Debe ser hecho en áreas confinadas, como cajas plásticas, con sustratos que contengan humedad en diferentes zonas del terrario, tales como musgo de esfagno o turba. Un pequeño orificio se crea en la tapa de la caja para permitir al reptil entrar o salir de la estructura. Estas cajas permiten ver la condensación interna y proporcionan la humedad necesaria para ayudar en disecdisis, deposición de huevos y para prevenir la deshidratación crónica por la pérdida cutánea y respiratoria. La mayoría de los cuidadores de reptiles usan humidificadores o vaporizadores para humidificar el ambiente directa o indirectamente. Esto es aceptable porque no interfiere con la ventilación. Los cuidadores de camaleones colocan goteos intravenosos o hielo sobre una hoja para permitir que gotee sobre el ambiente. Algunos cuidadores de serpientes y lagartos simplemente mantienen musgo humedecido en el fondo del terrario. Para algunos reptiles estrictamente arboreos, el fondo del terrario se puede mantener con varios centímetros de agua. En un terrrario bien ventilado, mantiene una alta humedad y constante en el terrario. Sustrato El sustrato es el siguiente factor para el éxito o fallo en la cautividad del reptil. Tanto los sustratos artificiales como los naturales se combinan para conseguir un nivel de humedad, soporte físico y seguridad fisiológica. Périodicos en tiras, papel de carnicero y turba artificial son los sustratos más usados por su facilidad para la limpieza, disponibilidad y bajo coste. Sin embargo, estos materiales no son estéticos y no proveen microambientes similares a los que se encontrarían en la naturaleza. Algunos pedacitos de madera, como las de ciprés, parece poseer todos las características previamente citadas y son más estéticos. Las grandes piedras han sido usadas con éxito en muchos lagartos y serpientes. Sin embargo, las piedras pequeñas y gravilla no deben usarse porque pueden ser ingeridas. Uno de los sustratos con más futuro es la corteza de coco troceada. Los sustratos demasiado ácidos o básicos, demasiado secos o húmedos o sucios contribuyen a problemas dermatológicos o respiratorios en reptiles en cautividad. Aquellos sustratos con aromas irritantes, como corteza de cedro, predispone a irritación de la piel o respiratoria con infecciones secundarias. Los sustratos naturales que absroben la humedad, como los pedacitos de madera de cualquier tipo, facilitan el crecimiento grande de bacterias potencialmente patogénicas u hongos si se colocan en un terrario probremente ventilado. Por lo tanto, los sustratos de pedacitos de maderas no deben usarse en cajas plásticas de zapatos o cajoneras si no existe una buena ventilación. En general, las tortugas se defienden con pellets de conejo, pero a veces, el hecho deperder el pie, predispone a displasia en las tortugas jóvenes. Además, aquellas tortugas que necesitan más humedad, no pueden con este tipo de sustrato. Para estas especies es mejor un manto de corteza de ciprés semihúmedo. Además, los pellets de conejo pueden contribuir a problemas respiratorios y se mojan y se florecen. La mayoría de las serpientes grandes mantenidas como mascotas, aguantan con papel de periódico en tiras, alfombras de exterior/interior y pedacitos de madera como ciprés o álamo. Las especies pequeñas de serpientes no toleran el papel de periódico pero pueden desarrollarse bien cuando se usa una capa de ciprés. A los lagartos les sirve con arena seca y suelta o alfombras de interior/exterior. La pacana aplastada o las cascaras de avellana se han asociado con impactaciones intestinales en muchos lagartos pequeños y deben ser evitadas. Sin embargo, funcionan bastante bien con las serpientes. La arena también puede ser ingerida y se ha asociado con impactaciones en pequeños lagartos. Además, la arena en terrarios mal ventilados pueden retener mucha cantidad de agua y producir dermatitis por contacto. Sin embargo, en terrarios bien ventilados, seca y suelta, es usada frecuentemente sin ningún problema. Se deben habilitar zonas sin arena en las que se pueda colocar la comida sin riesgo a ingerir arena. El agua en sí puede considerarse un sustrato especializado para algunos reptiles. Sin embargo, el agua del grifo no tiene nada que ver con el agua en el que se encuentran los reptiles en libertad. Tampoco sirve para reptiles de aguas salobres o salinas. Los reptiles acuáticos que dispongan de agua en la jaula pasarán grandes temporadas sumergidos en ellas, poduciendo, a menudo, lesiones dérmicas producidas por la contaminación del agua neutra del grifo contaminada con las bacterias fecales del reptil y hongos, volviéndose patógenos oportunistas. Estas lesiones dérmicas superficiales pueden llegar a producir sepsis. Para evitar el sobrecrecimiento bacteriano de patógenos oportunistas algunos autores intentan reproducir el medio natural usando disoluciones de te, otros añaden turba a los filtros y algunos incluso usan fango de los pantanos naturales y plantas vivas. Otra alternativa consiste en adicionar algo de sal al agua fresca. La adición de 1 taza de sal de mesa cada 80 litros de agua a menudo proporciona una solución de agua salobre que reduce el umbral de infección pero no produce deshidratación. Esto es particularmente cierto si se mantiene la temperatura entre 28 y 29.5 ºC con áreas secas y soleadas donde el reptil pueda aumentar su temperatura corporal por encima de 32ºC durante el día. En algunos casos se puede aumentar la temperatura del agua colocando unas bombillas incandescentes durante el día sobre el agua Hay compuestos comerciales para conseguir producir agua marina totalmente, pero sólo es necesario para reptiles marinos estrictos. Aun con todos estos cuidados, algunos reptiles no siguen estos consejos generales y se deben buscar y modificar las condiciones generales. Tamaño del terrario y construcción En general, a mayor es el receptáculo donde se encuentra el reptil, mejor se encuentra el reptil. Los terrarios grandes están asociados con menor cantidad de daños autoinflingidos y mejor condición corporal. La reproducción en cautividad también se suele producir mejor cuando se usan grandes terrarios. El material del que se construya también es importante. Las jaulas deben ser de material suave, liso, no abrasivo y no absorbente como el cristal, plástico, plexiglass y acero inoxidbale. Estos materiales no suelen causar abrasiones rostrales y pueden ser fácilmente limpiados y desinfectados. La madera desnuda es el material más usado problemático en la construcción de terrarios de reptiles. No sólo porque es abrasiva, sino porque es difícil de limpiar e imposible de desinfectar. Además, es imposible eliminar los ácaros una vez han entrado y requiere repintar la jaula. Además, esas jaulas infectadas deberían destruirse. La forma más usada es el rectángulo. Esas construcciones son estructuralmente sólidas y reducen los ángulos en los que el reptil puede colisionar. Otras formas, reducen el espacio útil y aumentan el riesgo de colisionar. La altura del terrario es también un parámetro importante de la jaula. Para reptiles terrestres es más importante el suelo que la altura, pero se les debe proporcionar una altura suficiente para evitar poder alcanzar el borde y caerse o escapar. Para reptiles arbóreos, es mejor una jaula con altura porque proporciona un mayor hábitat que con mucha superficie terrestre. Los acuarios se clasifican en largos, aquellos que proporcionan la mayor superficie o altos, en los que la superficie es mínima y lo más importante es la altura. Cuarentena El aislamiento de un los reptiles durante su mantenimiento inicial en una colección es crítico. Demasiado frecuentemente enferemedades infecciosas o parasitarias se han introducido dentro de una colección aislada por falta de un periode de cuarentena adecuado. Se recomienda un periodo de 3 meses para la mayoría de los reptiles. Algunos expertos recomiendan 6 meses para las serpientes por el riesgo de paramixovirus u otros virus que pueden devastar una colección. El aislamiento debería producirse en habitaciones aisladas que no intercambien aire con la otra. Sin embargo es bastante difícil en reptiles que se encuentren hospitalizados. En muchas ocasiones sólo se puede evitar el contacto directo. Antes de introducir un animal en una zona con otros animales, hay que inspeccionarlo bien para descartar cualquier presencia de parásitos externos. Los ácaros de las serpientes y lagartos suelen transmitirse de forma muy rápida entre todos los animales de los diferentes compartimentos. En el caso de haber ácaros, deben mantenerse en habitaciones independientes y separados del resto de reptiles. La caja o jaula en la que se haya traído el reptil también debe ser desinfectada o desechada. Hay que recordar que no se deben tener reptiles de diferentes orígenes porque los organismos que pueden ser comensales para algunos reptiles pueden volverse patógenos para reptiles de otras áreas. Los animales antiguos deben ser tratados y manipulados primero y dejar a los nuevos para tratarlos y manipularlos en último lugar. Al juntar diferentes reptiles hay que vigilar las especies caníbales y agresivas territorialmente. A veces pueden competir por las zonas calientes y la comida y hay que vigilarlos de cerca. Desinfección El uso de toallas de papel desechables en vez de un único trapo para limpiar es indispensable cuando se trata de diferentes jaulas. Hay que recordar que no hay un desinfectante 100% efectivo contra todos los patógenos. Las manos deben ser también limpiadas entre las jaulas usando un jabon antibacterias o una solución desinfectante. Un desinfectante común, efectivo y barato es la lejía, que se puede diluir a 30 ml por litro de agua. La lejía pura no es necesaria y se ha visto relacionada con la destrucción del epitelio respiratorio y la muerte de pájaros y reptiles cuando se han reintroducido en las jaulas. Una solución de amoniaco al 5% es efectiva contra coccidios y Cryptosporidia pero hay que recordar que el amoníaco y la lejía no se pueden mezclar. La desinfección no se puede llevar a cabo sin previamente haber eliminado toda la materia orgánica. Primero hay que limpiar la jaula y despues desinfectarla. La limpieza se debe llevar a cabo diariamente a no ser que se esté usando un sustrato bioactivo, en cuyo caso, las bacterias no patógenas degradan los compuestos fecales. En hospitales y grandes centros beneficia el uso de dispensadores de jabón y grifos activados por pedal. Ayuda a prevenir la contaminación cruzada de las manos y los accesorios y jaulas. Cuando se desinfecten los bebederos y comederos nunca se introducirán en el agua contaminada del fregadero porque puede diseminar los patógenos. Control parasitario Cualquier reptil nuevo para una colección debe considerarse parasitado. Los coprológicos seriados deben realizarse durante los primeros meses en cautividad y después regularmente. Los huevos de los parásitos no aparecen de forma inmediata en las heces de un nuevo reptil, a menudo aparecen en los exámenes fecales realizados 3-6 meses después. La causa es desconocida. Presumiblemente las infecciones parasitarias están presentes en la adquisición, pero necesitan tiempo para madurr y producir huevos o el estrés de la cautividad puede suprimir la respuesta inmune del reptil y permite al parásito aumentar su número. Por este motivo, los coprológicos iniciales realizados son necesarios para detectar animales altamente parasitados pero no sirven para descartar parasitación. Los coprológicos deben realizarse tanto al inicio como al final de la cuarentena. Una vez se ha diagnosticado parasitismo los parasiicidas adecuados deben ser usados en las dosis adecuadas. Algunos autores recomiendan el desparasitación de rutina aun cuando los coprológicos han resultado negativos. Además, un calendario de desparasitación regular debe ser aplicado en reptiles en cautiverio de largo plazo. Los coccidios son extremadamente difíciles de eliminar en los dragones barbados. Los parásitos y otros agentes infecciosos pueden ser aportados a la colección por roedores salvajes, pájaros, insectos y otros artrópodos. Los mosquitos son vectores bien conocidos de ciertos parásitos sanguíneos y las moscas pueden hacer de vectores mecánicos para muchas bacterias patógenas. A veces, el uso de mosquiteras puede evitar grandes infecciones por insectos. Los ácaros de lagartos y serpientes son la cruz de los herpetoculturistas. Una vez dentro de una colección, son extremadamentes difíciles de eliminar, por lo que el mayor esfuerzo consiste en evitar la entrada a la colección. En el caso de que un nuevo ejemplar tuviera parásitos durante la cuarentena, el tratamiento es mucho más fácil individualmente que tratando toda la colección. Los objetos de la comida y otros objetos pueden servir como vectores de los ácaros. Las tiendas de animales suelen tener las jaulas de los ratones al lado de las jaulas de las serpientes, por lo que si las serpientes tienen ácaros, pueden entrar en la jaula de los ratones y transmitirlo a las serpitentes o reptiles que ingieran los ratones posteriormente. Este problema se puede solucionar comprando los ratones de tiendas limpias y de fuentes con buena reputación. La congelación de los roedores tras su muerte destruye los ácaros de las serpientes y lagartos. Si embargo no ocurre lo mismo con las bacterias patógenas o protozoos. Existen algunos porductos para aplicar sobre los roedores o en el medio en el que se mantienen para matar los ácaros previamente a introducirlos en el terrario de la colección. Sustratos bioactivos Los sustratos bioactivos son uno de los últimos cambios en los herpetoculturistas y se basa en que proporcionan un ambiente donde las bacterias beneficiosas y hongos proporcionan un microhábitat saludable para la cautividad. La calve es remover el sustrato. Al remover el sustrato, las bacterias competitivas de las capas profundas compiten con las bacterias fecales y otras de la superficie, inhibiendo su crecimiento. Requiere que el sustrato tenga como mínimo 6.5 cm de profundidad y que permita una buena oxigenación y retención de humedad. Si el sustrato se seca, no funciona. En teoría es útil para cualquier reptil. Iluminación Proporcionar la luz adecuada a los reptiles en cautiverio es necesario para mantenerlos durante periodos largos de tiempo en buenas condiciones. El acto de tomar el sol se cree que es un comportamiento para tomar calor y también la luz disponible. Tanto la luz natural como la artificial pueden ser beneficiosas. La luz solar natural que no es filtrada a través de cristal tiene la ventaja que tiene un espectro que puede ser usada para la producción de vitamina D en muchos reptiles. Además, aporta calor. Las luces artificiales que se usan son de tipo bombilla incandescente (proporciona luz y calor) o fluorescentes (un espectro más amplio de luz pero sin calor). Hablando de forma general, no hay ninguna luz artificial que pueda sustituir la luz solar para muchos reptiles. Quizás sea una de las medicinas más poderosas en el manejo de reptiles en cautiverio. También es un estimulante del apetito para muchos reptiles y tiene muchos beneficios aún no descubiertos. Agua El agua debería estar disponible siempre para la mayoría de reptiles. Sin embargo, hay excepciones. La presencia constante de agua en terrarios poco ventilados, produce un daño para la salud de ciertos reptiles. Al no poder escapar de la excesiva humedad ambiental, se vuelven susceptibles a dermatitis o enfermedades respiratorias. La situación se puede agravar por la humedad excesiva del sustrato, dejando al reptil sin escapatoria. En condiciones ideales, la presencia de agua limpia es muy importante para muchos reptiles. La cantidad de agua que se les aporta también es importante. Dependiendo del ambiente natural en el que vivan, hay que aportarles agua de una forma u otra. Los reptiles arbóreos nunca bajarán al suelo a bebe del recipiente del terrario, sino que se les debe proporcionar un goteo para beber de las ramas de los árboles. Los reptiles desérticos, beberán agua de la que escurre o se filtra por las rocas en las que se escondan. Algunos reptiles, pueden permanecer durante largos periodos dentro del recipiente de agua, produciéndoles dermatitis. Algunas tortugas necesitan lluvia diaria, pero el sustrato no debe estar demasiado húmedo… El tamaño y la forma del recipiente también es importante. Algunas tortugas terrestres no pueden estar en recipientes más profundos de la altura de sus extremidades para evitar que se ahoguen por ser malas nadadoras. Siempre hay que vigilar las especies hasta conocer sus características. Cualquier reptil, hasta los cocodrilos, necesitan una zona donde poder descansar o tomar el sol libre de agua. Los baños diarios de cómo mínimo 1 hora u hora y media son necesarios para la mayoría de las tortugas terrestres. Les sirve para beber agua, rehidratarse y facilitan su defecación y parece que las reactiva. Algunos autores recomiendan el uso de 1 a 5 ml de lejía por cada 4 litros de agua, para evitar y controlar el sobrecrecimiento bacteriano siendo seguro para el reptil. Normalmente es innecesario, pero puede ser de ayuda en casos de enfermedades bacterianas que se extiendan rápidamente. Alimentación La alimentación inadecuada, junto con las condiciones de manejo erróneas, son las causas más frecuentes de enfermedades en reptiles. Se cree que son el 90% de los problemas de reptiles en cautividad. Tanto la cantidad como la calidad de la comida es importante. Hay que intentar alimentar a los reptiles con la mayor cantidad de comida fresca posible. La comida pasada es aquella que no se ha mantenido en condiciones idóneas o que han podido ser contaminadas por bacterias o hongos. La comida que haya sido congelada durante más de 6 meses puede haber perdido alguno de los nutrientes. Sin embargo, la congelación durante cortos periodos de tiempo es la mejor forma de mantener la comida en buenas condiciones. Bajo condiciones normales, los reptiles herbívoros deben ser alimentados con verduras de hoja verde sin cocinar: escarolas, diente de león verde, mostaza verde, endivias, nabo verde, berros verdes… son excelentes alimentos. Otros alimentos buenos y nutritivos son: calabacín, guisantes y las hojas verdes de las zanahorias. Las verduras a evitar en grandes cantidades son: col, repollo, coles de bruselas, coliflor, brócoli, col rizada porque contienen sustancias predisponentes a la formación de hipotiroidismo (contienen agentes ligantes de yodo). Otro grupo que incluye las espinacas, remolachas y tallos de apio contienen aácido oxálico en una cantidad suficiente para interferir con la ingesta normal de calcio y el metabolismo, pero pueden ser ingeridas con moderación. Muchas frutas son nutritivas pero son bajos en calcio o tienen un ratio bajo de calcio:fósforo o ambos. Los plátanos y las uvas también contienen taninos, que pueden interferircon el metabolismo proteico en reptiles. Al igual que con los pájaros, los aguacates se consideran tóxicos para los reptiles, aunque no es infrecuente ver a iguanas salvajes que se coman los aguacates que han caído de los árboles. Los ruibarbos y las berenjenas también se creen tóxicas para los reptiles. Es siempre mejor ser precavido si se trata de la seguridad de una comida, evitándo dársela. Algunas flores se consideran seguras y nutritivas. Las más comunes y notables son el diente de león, hibiscus y rosas. Las flores que son tóxicas y extremadamente peligrosas son las azaleas, narcisos y tulipanes. La marihuana también es tóxica para los reptiles. El uso de presas vivas en la alimentación de los reptiles se ha dejado como último recurso por muchos expertos debido al riesgo de daño del reptil cautivo o por la inhumanidad de colocar una presa asustada dentro de la jaula del depredador. Sin embargo, también tiene algunos beneficios: la energia gastada en la caza y dominancia de la comida representa una porcetaje significativo del total de la energía gastada en algunos reptiles; el acto de cazar puede representar una serie de estímulos intelectuales necesarios para el mantenimiento del comportamiento normal. En realidad es una habilidad para la supervivencia en el caso de que el reptil vaya a ser devuelto a la naturaleza. La combinación de la actividad física y la estimulación intelectual ayuda a mantener a un reptil predador en mejores condiciones que un reptil estático, apático y sin un ambiente estimulante. Lo mismo puede decirse para los reptiles herbívoros, aunque su caza se limite simplemente a la búsqueda de alimento útil. La comida puede servir como vector de diferentes parásitos, bacterias, hongos o virus. Así que todos los esfuerzos se deben dirigir a advertir al cliente de evitar la caza de comida y la transferencia de los objetos de comida de una jaula a otra. Generalmente todas las serpientes son carnívoras con presas que oscilan desde insectos, cucarachas y lombrices de tierra hasta mamíferos del tamaño de capibaras, ciervos o antílopes. La mayoría de serpientes vistas por los clínicos de exóticos suelen ser serpientes que ingieren roedores o conejos, pero un pequeño porcentaje come pájaros, peces u otros vertebrados. Muchos lagartos y tortugas son también carnívoros, con comidas que oscilan desde insectos a grandes roedores, pájaros, peces y pequeños cervatillos. La família entera de los Varanidae (con algunas excepciones) son carnívoras (de la Savannah, de agua y del Nilo) comen pequeños vertebrados principalmente. La familia de los Teiidae (conocidos como colas de látigo y Tegus), ocupan el mismo lugar que los varánidos en el hemisferio oeste y comen insectos y pequeños vertebrados. En realidad, la mayoría de las cinco otras famílias enormes de lagartos son insectívoros: Scindidae, Chamaeleonidae, Iguanidae, Agamidae y Gekkonidae. Otras especies de lagartos son herbívoras, incluyendo muchas de las mantenidas como mascotas (iguanas verdes y dragones barbados). La mayoría de las tortugas y galápagos son herbívoras, pero muchas son omnívoras y unas pocas son primariamente carnívoras. Las tortugas caja ( Terrapene sp y Cuora sp ) y las Kinyxis sp son ejemplos de quelónidos que son principalmente carnívoros. Entre las tortugas acuáticas, las tortugas carnívoras o las que se alimentan de carroña incluyen las tortugas del fango de la familia Kinosternidae, las tortugas pollo ( Deirochelys reticularia ) y las Tortugas lagarto (Chelydra serpentina ) y Macroclemmys temmincki . Los cocodrilos son todos carnívoros, siendo las presas favoritas de los adultos desde peces en algunas especies hasta mamíferos y aves en otras. Durante la juventud algunas especies de cocodrilos pueden consumir algunos insectos, pero rápidamente cambian a vertebrados, que tienen una cantidad de calcio más elevada. El conocimiento de las dietas básicas siempre ayuda a establecer una guía para animales en cautiverio u hospitalizados. Típicamente, en una situación de emergencia, las hojas verdes y una buena comida de roedores en pellets puede ser usado para los reptiles herbívoros. Una comida de calidad enlatada de perros puede servir de emergencia para reptiles omnívoros y carnívoros. Las latas de comida para perros tienen una alto contenido en proteína para su uso a largo plazo en muchos reptiles. Pueden producir gota o enfermedad renal su uso prolongado. Las frutas tienen un valor nutricional limitado pero son a menudo añadidas para estimular el consumo de los reptiles herbívoros. Los reptiles pueden ver el color. Las frutas con colores brillantes como las fresas, tomates, plátanos y melones a menudo atraen la atención de muchos lagartos herbívoros y galápagos e invitan a su consumo. Esto es útil particularmente en animales recientemente en cautiverio o enfermos. Los insectos también tienen su valor cuestionable dentro de una dieta equilibrada. Los grillos de cautividad y los gusanos de la harina tienen una bajo contenido en calcio y tienen que ser tratados para ser usados como nutrientes. La forma tradicional es polvorearlos con suplementos de calcio. Sin embargo, si se alimentan estos insectos con una dieta alta en calcio 24 horas antes de suministrarlos al reptil, se ha visto que es más eficiente. Se conoce como una carga intestinal. Los ratones y las ratas se consideran un alimento de buena calidad. Sin embargo, los roedores y los reptiles que se los comen son los últimos afectados por lo que los roedores hayan estado comiendo. Una buena alimentación en los roedores destinados a ser presa hasta el momento de ser entregados a la reptile repercutirá favorablemente en el estado de salud del reptil al que están destinados. Los reptiles herbívoros necesitan un suplemento vitamínico y mineral de calidad. Sin embargo, los requerimientos vitamínicos y minerales para la mayoría de los reptiles no han sido determinados y la mayoría de las recomendaciones son anecdóticas. La sobresuplementación ha ocurrido cuando se les da demasiado frecuentemente o en grandes cantidades. Al igual que ocurre con mamíferos, la sobresuplementación de un nutriente puede resultar en una deficiencia de otro. En la mayoría de los casos, la suplementación de multivitamínicos y minerales una o dos veces a la semana es suficiente. Estrés El estrés es un factor muy significativo para los reptiles en cautividad. El estrés es difícil de definir pero puede ser pensado como la energía elevada requerida por un reptil para mantenerse comparada respecto a la que necesitaría en el hábitat natural. Los reptiles generalmente sobreviven por largos periodos y pueden reproducirse cuando están sometidos a ambientes con poco estrés. Las jaulas limpias y del tamaño y sustrato adecuado, los gradientes térmicos, calidad de la luz y fotoperiodo, buena ventilación y la humedad apropiada se consideran los requisitos físicos del ambiente cautivo que reducen el estrés. Los predadores, competidores, parásitos y patógenos son los factores biológicos que deben ser controlados para reducir el estrés, pero estos factores actuan de forma independiente para incrementar la morbilidad y mortalidad de los reptiles en cautividad en ambientes altamente estresantes. El hecho de cambiar constantemente las jaulas, sustratos, los accesorios de la jaula o los compañeros de jaula también añade estrés a la vida del reptil cautivo. Incluso un cambio de cuidador puede ser devastador. Sin embargo muchos reptiles se pueden acostumbrar a las rutinas y el cambio de rutinas también puede ser estresante. Para decirlo de otro modo, los reptiles parecen ser criaturas de hábitos y una vez acostumbrados a las rutinas, pueden estar sanos durante muchos años.
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